Desde la oscuridad de la noche
Desde los sueños que se me escapan en cada suspiro
Miro a través de la ventana
Miro, y dejo de mirar porque la luz me enceguece los labios.
Siento como tal estela envuelve todo mi cuerpo
Mis brazos, mis piernas, mi rostro, mi espalda.
Como entonces puedo agradecerle tal regalo?
Vamos largándonos las ansias.
Vamos a sentir el pasto rozar nuestra piel
Que la arena ya se queda seca en invierno
Y necesito un poco de humedad cálida entre cada visión.
Entre cada sentido
Entre cada noche, cada día, el norte se estremece, el sur se enorgullece.
El centro, hace compañía, hasta sentir que los abrazos son del aire.
Del agua, del viento, el fuego sin saber quema los sentidos.
Los vuelve cenizas, y luego los deja nacer.
El fuego ... Y sus estragos.
Como si el agua quemara algo insignificante como lo es el poder.
O como lo es la lluvia que cae de tu rostro.
No quiero que creas que las razones son eso.
Porque la idea de querer algo entre los huesos
Se me ocurrió en el momento en que caí en la cuenta
Que no quedaba tiempo a mi favor.
Y el humo proveniente de aquella caldera
Me avisó entre ahogos que sería ese tal fin.
Y la casa se cayó a pedazos
Y desde fuera vimos como la idea se consumió tras las sombras.
Es de noche ..
La luz que me enceguece.
Eran las llamas de mi inconsciente
Que prontas a quemarme, me dijeron que podía apagar el fuego desde fuera.
Y comenzar de nuevo
A sentir
Y seguir con la vida
Porque nunca dejé de vivirla.
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