Toda la tarde entre intervalos repetidos ...
Todo el día, encerrada sin ver la luz
No por lo menos rozando mi cara,
No por lo menos tapando mis ojos
Llegas entonces a mi cabeza, y no he llamado tu nombre ...
Cada amanecer, cada sonrisa, cada brisa se entre mezcla con mis pensamientos
Niego todos los días rendirme, pues tus momentos de flaqueza son mi esperanza.
No escondo nada que quieras saber, cada minuto es aún más sincero que el anterior.
Cada día, simplemente una nueva oportunidad, no sólo de reírme del porvenir, sino también de poder decir que tuve otro día más de vida, junto a tantos otros que tuvieron también la misma suerte de existir, junto a mí.
Y de tantos, sigo pensando en que no tengo que olvidarme de anhelarte un cierto rato, sin que te logres dar cuenta, porque ni siquiera yo me percato de aquello. Simplemente soy, simplemente somos, no hemos caido en la cuenta de nuestra posición tan alrevés que tenemos de la vida, y cuando eso ocurre, nuestros ojos brillan con la luz de la luna.
No quiero pensar que he caído nuevamente a recordar viejos tiempos, sino al contrario, quiero pensar y sentir que todo lo que nos ocurre está pasando sin darnos cuenta, en el presente. Y disfrutamos cuando es así.
No tendré miedo, ni de tí, o de mí; no tendré ganas de retroceder cuando algo vaya más allá de mis instintos. No me detendré por querer cautivarte, no tengo porqué hacerlo.
Por ahora sólo te sigo queriendo, como siempre lo he hecho.
Has sido de los pocos que no me ha defraudado en estos minutos.
De los pocos
Por eso
Te conservo
Conmigo
Cerca
=)
No hay comentarios:
Publicar un comentario