Me cuesta ordenar lo que quiero y lo que ya tengo.
Me cuesta decidir que es lo que soy y que lo que aspiro a ser.
Me cuesta sentirme de 21, y vivir como tal.
Me cuesta saber cuando el enojo es parte de la historia.
Todo el tiempo he querido marcar una diferencia. La he conseguido de a poco, más no respecto a mi propia existencia. La diferencia que ahora ando buscando es referente a lo que quiero lograr ser, y lo que ya llevo de camino. Y ahí está mi duda constante, mis altos a actuar correctamente.
Soy risueña por naturaleza, es ese un impedimento?
Soy simple por naturaleza, es ese un defecto?
Soy sensible por naturaleza, es ese el problema?
Soy aun una niña, así lo siento ... Ya no quiero serlo más.
Acaso si ellos piensan que pasarme a llevar les da derecho, yo tendré que permitirlo?
No, ya me aburrí de aquello.. Me aburrí de quedarme en silencio, inmutable cuando algo me molesta. El problema es que la generalización es algo que, si bien el resto percibe, no sé si será tanto como para seguir esa corriente de pensamiento.
Yo decidí un día hacerles pensar al resto que soy tonta... Más que éso, que soy incompetente, que no sé solucionarme la vida ... Y en efecto, fuí la tonta que les hizo creer eso, incluyéndome en el saco.
He sacado cosas buenas con esto, pero es tiempo de que la gente empiece a considerar en efeecto quien soy. Yo tengo que considerar que quiero que el resto vea en mí. Que espero de mí misma, y de mi para con el resto.
Que anhelo ser
Estoy en un momento critico de mi vida, ordenando de a poco mis principios y consiguiendo paso a paso lograr poner un margen de lo que el dia de mañana podré llegar a ser.
Tengo miedo. De perderme en el trayecto
Pero es algo que debo hacer sola
No hay comentarios:
Publicar un comentario