16 agosto 2009

Frente al mar

Hay que dejar en paz a las olas, que sigan su curso, a ver si en algún punto, se mimetizan con éste mundo ... Que a nadie le falta; a nadie falta el pedazo de tierra, el trocito de dicha, el miedito escondido, el sube y baja de la espera, el loco, el tímido, el amigo ...

No sabría como decirte, ciertamente el acontecer noticioso del día, ojalá de alguna forma te enteres, llegue a tu boca, y te des cuenta que no fui constante en mi papel; porque no te acuerdas de mucho, y temo no recuerdes nada - quiero llamarte - no quisiera enterarme que todo éste tiempo he dejado libremente que las micros pasen frente a mis narices, sin tomar ninguna.

Ven, siéntate un momento, disfruta conmigo, contigo, con todos éste mar que tranquilo nos baña, se nos acera, nos humedece ...

El viento, mi respuesta, el mar está furioso, el sol lo calienta, lo alienta, las olas chocan, chocan en mi cabeza, pensamientos, ideas, el mar recorre el tiempo, recorre la orilla, recorre el pensamiento ...

Bríndame más días de amistad, más momentos del ayer; bríndame alegría, desorden constante, pero sin buscarte, porque espero ahora me demuestres tu interés, pensándote, sintiéndote desde lejos, desde la entraña coqueta, desde la mirada intensa, el saludo afectuoso, el abrazo fraterno, la pérdida de vida, el resongo, la duda, el momento, las olas, lo alto, lo pequeño, todo aquello que albergas en tu interior y creo puedo verlo ...

Debo dejarte en paz ... Pero no me dejes tú

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