26 agosto 2014

¿No corresponde?

No me siento bien.

¿Qué tan poco ético puede ser dejar un impulso funcionar?.

Esa es mi pregunta, entiendo la complejidad de esta situación, para poder "justificar" mi comportamiento ayer lunes.

Le he dado muchas vueltas en mi cerebro, quien me castiga con el látigo de la moralidad; pero mis emociones cubren mi corazón, salvándolo del castigo. Quiero bajar el perfil de esta situación, más me cuesta, porque siento que sacó lo peor de mí.

Los niños son niños, no comprenden las consecuencias que puedan tener sus actos, más estos parecieran ser animales intentando liberarse de su cárcel que llaman "sala". No cuentan con un profesor jefe, quien he llegado a pensar se enfermó de algo tan grave en parte por la responsabilidad de estos seres, quienes suelen dar varios dolores de cabeza.

La paciencia se me agotó, el impulso apareció, no me siento orgullosa de haber reaccionado negativamente, pero he llegado a concluir que la situación no tenía muchas otras soluciones.

Lo malo es que la adulta soy yo.
No quisiera hacer eso con mis hijos.
Pido perdón.

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