Hoy fue un domingo de expulsar demonios ... Después de haber trabajado un poco, todo comenzó con una liberación total de mis sensaciones guardadas. Terminé cantando, y en eso sentí que mi voz aparecía después de mucho no escucharla ... Era aquella que no lograba salir, y honestamente me sorprendí de que aún siguiera allí.
El punto es reflexionar acerca de aquellas emociones que son parte de mi corazón, y que es mejor asumir para lograr ir. Es más difícil caer en cuenta de la realidad de mis actos, y de como puedo lograr un equilibrio más transparente, sin necesidad de sentirme culpable por ello.
Lo bueno de toda esta revelación, es que vi en el espejo, a esa misma mujer loca que me hizo reír hasta relajar completamente mi sistema, de manera que mi voz se sintió más en confianza para volver a surgir.
Que lindo es cuando eso sucede... Creo que las lágrimas que hoy derramé, finalmente fueron de felicidad.
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